docente de primaria explicando sin pantallas

¿Sirve realmente la tecnología en el aula de primaria para mejorar el aprendizaje?

Tecnología en el Aula de Primaria: Lo Que Nadie Se Atreve a Decirte en Voz Alta

¿Sirve realmente la tecnología en el aula de primaria para mejorar el aprendizaje? La respuesta honesta es: depende de quién la maneja y para qué. La tecnología en el aula de primaria no enseña sola, no motiva sola y, desde luego, no reemplaza lo único que de verdad transforma a un niño: la mirada de un adulto que cree en él. Los datos ya no dejan margen de duda. Según el informe Tecnología en la educación: ¿cómo afecta al rendimiento del alumnado?, elaborado por las fundaciones ISEAK y Cotec con microdatos del informe PISA, los alumnos que hacen un uso muy intensivo de la tecnología en el aula obtienen resultados matemáticos equivalentes a medio curso académico por debajo de quienes la usan con muy baja frecuencia. Fuente: Iseak

Entonces, ¿por qué seguimos hablando de tecnología como si fuera la solución y no, a veces, parte del problema?

Escribo esto como padre, como profesional de las artes escénicas que lleva años trabajando con niños y jóvenes, y como alguien que ha visto con sus propios ojos la diferencia entre un aula viva —con un maestro que lanza preguntas imposibles, que actúa, que provoca— y un aula apagada donde treinta tabletas brillan y treinta miradas se han ido a ningún sitio. Este artículo no va en contra de la tecnología. Va a favor de los maestros. Y va a favor de los niños.

El Contexto Español: Una Carrera Hacia lo Digital con Frenos de Emergencia

España lleva años apostando fuerte por la digitalización educativa. El Real Decreto 157/2022, que establece las enseñanzas mínimas de Educación Primaria, define la competencia digital como el uso seguro, saludable, sostenible, crítico y responsable de las tecnologías digitales para el aprendizaje, para el trabajo y para la participación en la sociedad. Fuente: Education Profiles

Un objetivo loable sobre el papel.

Pero algo empieza a crujir. La Comunidad de Madrid ha aprobado un decreto que elimina desde el curso 2025/26 el uso individual de dispositivos digitales en alumnos de Educación Infantil y Primaria de centros sostenidos con fondos públicos, una medida pionera que beneficiará a más de 550.000 estudiantes. Fuente: Comunidad de Madrid

Cuando una administración da marcha atrás, es porque algo no estaba funcionando como se prometió.

Y los docentes lo saben. El 88% de los maestros ha mostrado su preocupación por la cantidad de tiempo que el alumnado pasa frente a las pantallas y sus posibles efectos en el aprendizaje, especialmente en el desarrollo de competencias vinculadas a la comprensión lectora, la escritura y la lectura, según el estudio conjunto de la Universidad Complutense de Madrid y AIJU (Instituto Tecnológico de Producto Infantil y Ocio), con 110 docentes y 1.896 niños de entre 5 y 12 años. Fuente:AIJU

No son tecnófobos. Son profesionales que observan, cada día, lo que los datos tardan meses en confirmar.

Lo más revelador de ese mismo estudio, y que pocas veces se cita: los propios niños y niñas han expresado que sus preferencias de ocio son estar con amigos (78%), ir al parque a jugar (55%) y hacer deporte (50%). Y el 50% del profesorado señala que el uso de dispositivos digitales en las escuelas está restando tiempo al juego. Fuente: AIJU

Los niños no piden más pantallas. Las pedimos nosotros, los adultos, porque confundimos modernidad con calidad.

El Maestro y la Maestra son el Medio: Por Qué el Contacto Humano No es Opcional

Existe en el teatro un concepto que los pedagogos deberían tatuarse: la presencia escénica. Es esa capacidad de un actor para llenar el espacio sin decir nada todavía, de hacer que cincuenta personas aguanten la respiración solo con entrar. Los grandes maestros tienen exactamente eso. Y ninguna aplicación lo tiene.

Andreas Schleicher, director de Educación de la OCDE y creador de las pruebas PISA, no podría ser más claro al respecto. Cuando se miran los resultados de las competencias académicas de los alumnos, la calidad de las relaciones sociales resulta fundamental. Fuente: Magisnet Añade que sistemas como el danés demuestran que buenos resultados académicos y bienestar socio-emocional no son cosas opuestas, sino complementarias.

Para Schleicher, el problema no es la tecnología en sí, sino su implementación apresurada y sin estrategia: sus estudios muestran que leer de forma tradicional prepara mejor a los estudiantes que pasar horas frente a una pantalla, y advierte que la distracción digital tiene una asociación tangible con los resultados de aprendizaje. Fuente: Magisnet

Y sin embargo, el sistema pide a los docentes que integren tecnología con naturalidad en aulas donde, muchas veces, ni la conexión a internet es fiable, y sin la formación adecuada. El Informe 2024 sobre el Estado del Sistema Educativo, elaborado por el Consejo Escolar del Estado y publicado por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, recuerda que detrás de cada cifra hay personas que aprenden, que enseñan, que cuidan y que conviven, y que el bienestar es el hilo esencial que sostiene la armonía de todo el sistema. Fuente: Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes

Una advertencia institucional que, leída entre líneas, apunta exactamente a esto: no se puede digitalizar lo humano.

El problema no es la tecnología. El problema es que hemos construido un discurso en el que la herramienta ha desplazado al artesano. Y en educación primaria, el artesano —el maestro— es absolutamente irreemplazable. El propio informe PISA lo certifica: la disponibilidad de los profesores para ayudar a los estudiantes se correlaciona fuertemente con un buen rendimiento en matemáticas, con puntuaciones hasta 15 puntos más altas en los entornos donde los alumnos perciben que tienen buen acceso a sus profesores. Fuente: Observatorio de la escuela en Iberoamérica

Tecnología Sí, Pero Como Utilería: El Modelo que Funciona

En teatro, la utilería son los objetos que los actores usan en escena. Una silla, un sombrero, una carta. Son importantes, pueden cambiar una escena. Pero nadie va al teatro a ver los objetos. Va a ver a los actores.

La tecnología en el aula de primaria debería ser eso: utilería inteligente en manos de un maestro que sabe exactamente para qué la usa y cuándo la deja fuera de escena.

El estudio de ISEAK y Cotec demuestra que la relación entre tecnología y rendimiento no es lineal: mientras que un uso bajo o moderado favorece el rendimiento matemático, incluso en los centros donde se implementan políticas de digitalización, el usuario muy intensivo de tecnología sigue obteniendo un desempeño menor en matemáticas en comparación con el de muy baja frecuencia. Cotec

La clave no es prohibir ni satanizar, sino estructurar. Ismael Sanz, profesor de Economía Aplicada en la Universidad Rey Juan Carlos y experto con participación en evaluaciones internacionales como PISA y TIMSS, defiende que la tecnología no mejora por sí sola el aprendizaje si no está integrada de forma pedagógica, y aboga por el establecimiento de límites y normas claras sobre su uso en el entorno escolar. Fuente: Magisnet

Herramientas como Kahoot, Genially o ClassDojo tienen valor real cuando el docente las convierte en punto de partida de una conversación, no en punto de llegada de una clase.

3 Rutinas Diarias para Despertar la Curiosidad al Entrar en Clase (Sin Encender la Pantalla)

Esta es la parte que más me apasiona compartir, porque viene directamente del mundo de las artes escénicas aplicado al aula. Antes de usar cualquier herramienta digital, el maestro tiene que haber encendido algo dentro de los niños. Lo que en teatro llamamos «abrir el espacio». Lo que en pedagogía llaman motivación intrínseca. Lo que en la vida real es simplemente: hacerles querer saber.

Aquí van tres rituales de entrada que puedes instalar en tu clase como rutina semanal o incluso diaria. No necesitan dispositivos. Solo necesitan a ti.

Rutina 1: «El Objeto Misterioso»

Al entrar los niños al aula, hay un objeto sobre la mesa del profesor. Solo un objeto. Sin explicaciones. Puede ser una brújula sin aguja, una llave muy antigua, una fotografía en blanco y negro de un lugar irreconocible, o —esto es para los valientes— un frasco con tierra de otro país. La regla: no se puede preguntar qué es directamente. Solo se pueden hacer preguntas cuya respuesta sea «sí» o «no». El maestro no explica nada hasta que alguien llegue cerca de la verdad. Y la verdad, claro, conecta con el contenido de la clase de ese día. El objeto no es decoración. Es la primera frase de la historia que van a aprender juntos.

Rutina 2: «La Noticia Imposible»

El maestro entra con un papel doblado y lo lee con voz seria, como si fuera un telegrama urgente: «Han encontrado en el fondo del océano una criatura que lleva viva 500 millones de años y que nunca duerme» (si la clase va de seres vivos). O: «Un matemático ha descubierto que existe un número tan grande que si intentaras escribirlo, el universo no tendría espacio suficiente» (si toca matemáticas). La noticia puede ser real o inventada con datos reales mezclados. El reto para los niños: decidir si es verdad o mentira, y por qué. La tecnología, si se usa, viene después: para verificar, para ampliar, para crear. En ese momento, cuando los niños están ya con el cerebro en marcha, llega el contenido.

Rutina 3: «La Pregunta sin Respuesta Correcta»

Escrita en la pizarra antes de que entren. Sin título, sin contexto. Solo la pregunta. Ejemplos reales que funcionan: ¿Puede una palabra hacerle daño a alguien? (para lengua y valores). ¿Si no hubiera cero, existirían los ordenadores? (para matemáticas y tecnología). ¿Qué sentiría un árbol si pudiera sentir? (para ciencias naturales). Los niños tienen tres minutos de silencio para pensar solos —sin hablar, sin tableta— y escribir una respuesta en su cuaderno. Después, debate en voz alta. Han pasado de consumidores pasivos a investigadores activos. Todo en menos de diez minutos.

Lo Que los Datos Nos Dicen y Nadie Quiere Escuchar

El informe ISEAK-Cotec concluye que esta penalización por uso intensivo de tecnología es aún más negativa para el alumnado de menor nivel socioeconómico y para el alumnado femenino, (Fuente: Iseak) lo que convierte el exceso de pantallas en un problema también de equidad. El acceso masivo a dispositivos no cierra brechas: puede ensancharlas si no va acompañado de una integración pedagógica sólida.

El 75% de los docentes encuestados por AIJU y la UCM desconfía de que el juego con dispositivos digitales promueva el desarrollo socioemocional infantil, y más del 50% del profesorado sostiene que el uso de estos dispositivos en las escuelas promueve nada o poco la socialización. Fuente: AIJU

Y la advertencia internacional no puede ser más clara. El propio informe PISA 2022, en su apartado sobre tecnología y aprendizaje, señala que casi uno de cada tres estudiantes, en promedio en los países de la OCDE, se distrae usando dispositivos digitales en la mayoría o en todas las clases de matemáticas.

Treinta por ciento de los niños de una clase mirando a ningún sitio. Con la pantalla encendida.

Fuente:ProFuturo

Conclusión: El Aula del Futuro Huele a Tiza y a Pregunta Bien Hecha

Hay una escena que me persigue. Mi hijo, nueve años, volviendo del colegio con los ojos brillantes. No porque hubieran usado la tablet. Sino porque su maestra les había contado que las estrellas que vemos en el cielo ya no existen, que estamos mirando el pasado. Y se quedó callada un momento antes de seguir. Ese silencio calculado, esa pausa de actriz consumada, valió más que cualquier aplicación de realidad aumentada.

La tecnología en el aula de primaria tiene futuro. Pero solo si el maestro tiene presente. Un presente de carne, de voz, de mirada, de pregunta lanzada en el momento exacto. El docente no es un facilitador de contenidos digitales. Es el personaje principal de la historia de aprendizaje de cada niño. Y eso, ningún algoritmo lo va a escribir mejor que él.

Maestro, maestra, eres el motor del futuro. Cuida tu presencia. Cuida tu curiosidad. Cuida tu voz. El resto es utilería.

Fuentes:

  1. Gorjón, L., Osés, A. y de la Rica, S.Tecnología en la educación: ¿cómo afecta al rendimiento del alumnado? Informe ISEAK 2021/1. Fundación ISEAK + Fundación Cotec. iseak.eu
  2. OCDEPISA 2022 Results (Volume I): The State of Learning and Equity in Education. OECD Publishing, París, diciembre 2023. oecd.org
  3. AIJU – Instituto Tecnológico de Producto Infantil y Ocio + Universidad Complutense de Madrid + Fundación Crecer JugandoEl juego y el juguete como herramienta educativa en las aulas. Guía AIJU 2024-2025. aiju.es
  4. Real Decreto 157/2022, de 1 de marzo, por el que se establecen la ordenación y las enseñanzas mínimas de la Educación Primaria. BOE núm. 52, de 2 de marzo de 2022.
  5. Comunidad de Madrid — Decreto de eliminación de uso individual de dispositivos digitales en Infantil y Primaria. Nota de prensa oficial, julio de 2025. comunidad.madrid
  6. Consejo Escolar del Estado / Ministerio de Educación, FP y DeportesInforme 2024 sobre el Estado del Sistema Educativo. Curso 2022-2023. educacionfpydeportes.gob.es
  7. Andreas Schleicher, director de Educación de la OCDE — Declaraciones recogidas en Magisnet, abril de 2025. magisnet.com
  8. Ismael Sanz, Universidad Rey Juan Carlos, experto en PISA/TIMSS — Declaraciones recogidas en Magisnet, marzo de 2025. magisnet.com

 

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